Pasan a nuestro lado, a menudo con el honor de quienes saben que lo más importante en la vida no es tener, sino ser, pero también es cierto que la crisis los ha golpeado tanto que no siempre saben dónde están y lo que son. Les faltan motivaciones, pues todos los días se presentan grises, llueva o no. El sistema los ha dejado de lado, o eso parece.











