El Aula participa en el proyecto “Las huellas de la Barraca” con una obra que representará en más de 30 localidades españolas
El Aula de Teatro de la Universidad de Murcia participa, un año más, en el proyecto “Las huellas de la Barraca”, una iniciativa organizada por séptimo año consecutivo por Acción Cultural Española (AC/E), un proyecto que pretende recordar aquel otro puesto en marcha por García Lorca en los años 30 para llevar el teatro a los puntos más alejados de la geografía española.
Conmemoración de dos hitos históricos
La edición del año 2012 conmemorará dos hechos históricos de singular tradicional importancia: el VIII Centenario de la Scola Studiorum de Palencia, considerada la primera universidad española y una de las más antiguas de Europa, y el bicentenario de nuestra primera Constitución, promulgada en Cádiz en 1812.
Seis rutas que incluyen más de 170 localidades de casi toda la geografía nacional están incluidas en esta nueva singladura de la moderna Barraca, que, entre los meses de julio y agosto, llevará obras clásicas y modernas a miles de aficionados.
Textos de Calderón de la Barca, Lope de Vega, Francisco de Rojas Zorrilla y Federico García Lorca, así como de diversos autores contemporáneos, serán puestos en escena por diversos grupos teatrales.
“Luz en tinieblas”, la obra representada por el Aula de Teatro de la Universidad de Murcia
El Aula de Teatro de la Universidad de Murcia representará la obra “Luz en tinieblas”, de Laila Ripoll, realizando una ruta que llevará la obra a siete de las ocho provincias andaluzas: Málaga, Córdoba, Huelva, Sevilla, Jaén, Cádiz y Almería, así como a Valencia, Madrid, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Aragón y Cantabria. En la Región de Murcia estarán presentes en Yecla el 20 de julio.
La primera de sus representaciones tendrá lugar en la Plaza de la Constitución de Mollina (Mälaga), mañana miércoles 4 de julio, prolongándose hasta el 12 agosto, en un total de 34 localidades.
“Luz en tinieblas” es una historia triste, según asegura su autora, Laila Ripoll. “Es la historia –continúa- de un desencanto, de una decepción, de lo que podía haber sido y no fue, de lo que debería haber sido y se truncó”.
“Este cuento no acaba bien. El príncipe resultó ser un impresentable, peor que el más malvado de los ogros, y en vez de ser felices y comer perdices, los españoles se vieron ahogados en sangre y envueltos en terribles guerras que duraron más de un siglo.
Pero la historia también tiene destellos de luz y de alegría. También hay lugar para el humor, para la música, para el baile y para que un puñado de idealistas generosos se reúna en Cádiz allá por el año 1812, y redacte una hermosa Carta Magna, conocida por el humilde y castizo nombre de La Pepa”.
La invasión francesa y el dos de mayo, la Inquisición y el sainete, la tonadilla, la seguidilla, Arlequín, Polichinela, Colombina, un enano beodo, la duquesa de Alba y, sobre todo, Goya, son los protagonistas de la obra.
Según la directora, Nieves Pérez-Abad, el protagonista principal es un Goya viejo y cansado, juzgado por los personajes retratados por él mismo en una de sus obras
“Hemos querido pintar –asegura- un gigantesco cuadro escénico con el personaje de Francisco de Goya como interlocutor de excepción entre la España de entonces y la que habitamos nosotros”.
Según la directora, “Laila Ripoll ha escuchado a Goya y lo ha dejado hablar”, mientras que los responsables de la obra teatral “hemos subido a ese Goya a un escenario donde asistimos a una farsa en forma de juicio, o un juicio en forma de farsa, en el que entre baile y baile, risa y sonrisa, canción y canción, se dejan oír esas preguntas que todavía hoy siguen sin respuesta o, si la tienen, dibujan una divertida y amarga mueca de máscara grotesca”.











