
Imagínate que, de pronto,
tu país se hace isla,
y tú quedas en medio del Océano,
a merced de las olas.
Imagínate que tu país,
ahora isla, es sólo acantilado,
farallón gigante,
siempre cercado por las aguas,
y que, desde allí,
en lo más alto de la roca,
todos sus habitantes,
sueñan románticos sueños,















